google.com, pub-3604649441034375, DIRECT, f08c47fec0942fa0

equipos (1)

Tecnología y descreste tecnológico

El significado de la palabra tecnología que propicia el comercio, induce a error en la toma de decisiones en las organizaciones llevando a invertir en la compra de “aparatos” en lugar de solucionar problemas.

Suele entenderse tecnología como: “Conjunto de conocimientos técnicos, ordenados científicamente”, para el diseño y la creación de bienes y para adaptación y satisfacción a necesidades específicas. La etimología de la palabra lleva al significado de destreza, estudio de la destreza, lo cual me permite proponer que entendamos la tecnología como la forma de hacer las cosas.

Tradicionalmente se asocia tecnología con el “aparato” o el software que permite “hacer las cosas” y se dice que tiene tecnología o usa tecnología por que se tienen muchos de estos “equipos”.
Ciertamente en estos aparatos hay tecnología, pero en si mismos no lo son. Cuando el hombre prehistórico recolectaba su alimento para sobrevivir descubrió que podía sembrar la semilla y con algún cuidado recoger los frutos un tiempo después, esto es inventó la agricultura. La agricultura, es pues, un avance tecnológico respecto a la recolección por cuanto cambió la forma de hacer las cosas, a una manera más eficiente en este caso.

La tecnología no es el azadón, es el método que propició la mejora. La tecnología no es el computador, es el procedimiento claramente definido que propicia el hacer de forma más eficiente, transparente, rápida etc. determinadas actividades.
Intentaré ilustrarlo con otro ejemplo. El hombre ha escrito libros desde hace siglos, inicialmente en papiro, un gran avance tecnológico se dio cuando alguien (probablemente en china, antes de Guttemberg) fabricó tipos (sellos) que entintó, lo cual permitió reproducir los libros con menos esfuerzo. Ese avance tecnológico cambió para siempre la forma en la cual la información se difundió en el mundo. La tecnología, en este ejemplo, no está en los sellos entintados, ni en la imprenta, ni el stencil, está en la forma de hacer las cosas: tomar moldes de letras y con estos hacer copias.

Entender la tecnología de esta manera nos permite fijar objetivos tecnológicos. Probablemente no necesitamos más computadores, impresoras, redes y software, necesitamos si, hacer determinada tarea más rápido, con más seguridad, con más facilidad para el cliente, a menor costo, etc. Y para ello, actualmente, contamos con herramientas, que correctamente usadas, permitirán lograrlo. Cuáles y Cómo?, he ahí la tecnología, la respuesta a esas dos preguntas nos permitirán inyectar tecnología a la organización.

Pretender que los “aparatos” y el software resolverán mágicamente los problemas de la organización, es un espejismo en el caen frecuentemente las empresas. Este espejismo es alimentado por el comercio y las campañas publicitarias en donde “el servidor más potente”, “el software más versátil” se presenta como la solución instantánea a determinadas problemáticas de la compañía: “… y ya no tendrá que preocuparse por su nómina!”, gran mentira.

La implementación de estas herramientas, en los verdaderos casos de éxito, pasa necesariamente por un análisis, cuando no por un levantamiento, de los procesos y procedimientos del área que se quiere mejorar. En esa etapa se produce un aprendizaje institucional en donde se dá el auténtico cambio tecnológico. El observador superficial, que en algunos casos es difusor de temas tecnológicos, sólo ve los equipos y el software, muy relucientes, que se estrenan en los procesos mejorados y dado que alrededor de dichos instrumentos se mueven grandes cantidades de dinero, el comercio lo presentará como la causa del mejor desempeño. Otra gran mentira. Implementemos tecnología, no aparatos. El estudio juicioso de los métodos y el conocimiento detallado de las tareas nos permitirá hacerlo.

Leer más…

OPEN Innovación Abierta OPEN Innovacion Abierta gtag('config', 'AW-999007865');